Otea respalda a Casa Consuelo en su XIX Bienal de Arte, un emblema de la gastronomía y la cultura en el Occidente asturiano
El presidente de Otea, Javier Martínez, y el presidente de Hostelería de España, José Luis Álvarez Almeida, asistieron al tradicional encuentro celebrado en Otur (Valdés), donde se rindió homenaje a Juan Cofiño y se recordó con emoción la memoria de Ramón García y el legado de una familia hostelera ejemplar.
8 de julio de 2026. Casa Consuelo volvió a convertirse este martes en referencia de la unión entre gastronomía, sociedad y arte con la celebración de su Bienal de Arte, una cita que el establecimiento mantiene viva desde 1985. En esta decimonovena edición, el sector hostelero asturiano y nacional quiso renovar su apoyo a este establecimiento, un veterano asociado de Otea y auténtico emblema de la restauración en el Occidente de Asturias.
Al encuentro acudieron el presidente de Otea, Javier Martínez, y el presidente de Hostelería de España, José Luis Álvarez Almeida, quienes quisieron arropar a la familia García en una jornada tan significativa. Con su presencia, ambos dirigentes respaldaron la extraordinaria trayectoria de este negocio familiar que ha sabido conjugar de manera única la excelencia culinaria con el mecenazgo cultural. Cabe recordar que, precisamente por esta dilatada e inquebrantable aportación a la cultura a través de su Bienal, Casa Consuelo recibió en el año 2017 el Premio Nacional de Hostelería, un galardón concedido a propuesta de Otea en reconocimiento a su singularidad y excelencia dentro del panorama hostelero español.
Un emotivo recuerdo a Ramón y a la saga familiar
La jornada de este año estuvo marcada por una notable carga emotiva. Durante los actos se recordó a Ramón García, «Mon», el último de los hermanos de la generación fundadora que nos ha dejado. Tanto desde la organización como por parte de los asistentes se homenajeó su figura y la de toda una familia que, a lo largo de décadas, ha tenido la visión, el talento y el esfuerzo necesarios para crear y mantener este importantísimo foco de cultura dentro de un establecimiento hostelero, convirtiéndolo en un referente imitado y respetado.
El acto central de la Bienal se centró en el reconocimiento al presidente de la Junta General del Principado de Asturias, Juan Cofiño, premiado por su «cercanía, rigor institucional y bondad» en la vida pública, coincidiendo con el anuncio de su retirada de la primera línea política. El galardón le fue entregado en persona por el presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, quien clausuró el acto reivindicando a Casa Consuelo como «un espacio de reivindicación de cultura y gastronomía» y alabando la intachable trayectoria de concordia y diálogo de Cofiño.
El certamen, impulsado en sus orígenes por el recordado Álvaro García y continuado hoy con el mismo entusiasmo por su hijo, Álvaro García, «Alvarín», y el director de la Bienal, Orlando Pérez, también otorgó galardones en el ámbito profesional y artístico. En esta edición se reconoció la labor de la empresaria y pastelera Fátima Gismero, del artista Bernardo Sanjurjo y de Mari y Mon, el matrimonio al frente del Mesón El Centro de Puerto de Vega.
En la vertiente puramente artística, a la que se presentaron más de 70 obras de las que se seleccionaron 18, el Premio «Jesús Villa Pastur» recayó en el artista Santi Lara. Un año más, la hostelería demostró que es mucho más que servicio: es cohesión social, es territorio y, en el caso de Casa Consuelo, es el más puro reflejo de la cultura asturiana.


