Otea celebra su Asamblea General: firme oposición a la tasa turística y balance de un año de hitos y unidad

10 de  junio de 2026. La patronal de la hostelería y el turismo en Asturias, Otea, celebró este martes su Asamblea General Ordinaria en el Centro de Formación de Olloniego. El encuentro sirvió para escenificar la unidad total del tejido empresarial asturiano y nacional frente a la implantación de la tasa turística en el Principado, además de para hacer balance de un año clave para la organización y aprobar por unanimidad la gestión económica y los planes de futuro.

La clausura de la Asamblea contó con una destacada representación institucional y empresarial, incluyendo a la vicepresidenta del Principado, Gimena Llamedo; la viceconsejera de Turismo, Lara Martínez; la presidenta de FADE, María Calvo; y el presidente de Hostelería de España, José Luis Álvarez Almeida, además de los presidentes de las cámaras de comercio de Oviedo y Gijón. En su primer discurso de clausura como presidente de Otea tras asumir el cargo el pasado mes de diciembre, Javier Martínez lanzó un mensaje nítido y rotundo sobre el debate que condiciona el futuro del sector: la tasa turística: «Mantenemos una oposición total y absoluta a la implantación de este gravamen. Penalizar fiscalmente la actividad económica que tira del PIB y del empleo asturiano nunca será la solución», afirmó Martínez.

Aunque el presidente agradeció la honestidad y la disposición al diálogo de la vicepresidenta y la viceconsejera, lamentó que el Ejecutivo autonómico haya resultado «totalmente impermeable» a los argumentos técnicos del sector.

La postura de Otea recibió el respaldo unánime del empresariado. José Luis Álvarez Almeida, presidente de Hostelería de España la calificó la tasa de  «un engaño a los asturianos», definiéndola directamente como «un impuesto a las vacaciones» y advirtiendo de que su implantación es «pegarse un tiro en el pie».  El presidente de Hostelería de España incidió en la necesidad de proteger el tejido empresarial frente a nuevas cargas fiscales. Almeida subrayó con firmeza que la hostelería es la mejor ayuda social que hay en España y que el sector necesita ayuda, tildando además el futuro gravamen de impuesto encubierto a las vacaciones.

Por su parte María Calvo, presidenta de FADE recordó que el turismo es una actividad estratégica, no complementaria, y subrayó que «no es momento de crear barreras fiscales ni poner obstáculos» en un contexto donde los datos del INE ya reflejan una ligera disminución en viajeros y pernoctaciones.

La  viceconsejera de Turismo, Lara Martínez, la última en intervenir, afirmó considerarse parte de esta actividad y confesó trabajar cada día para que vaya lo mejor posible, asegurando que desde el Principado se tomará nota de las críticas y comentarios que se enunciaron de sde la tribuna por los anteriores intervinientes.

Javier Martínez instó a mantener la vigilancia ante los síntomas de desaceleración de los alojamientos reglados, recordando que «el crecimiento no es infinito ni automático». No obstante, contrapuso este escenario a la gran oportunidad que supondrá este verano el eclipse solar, que situará a Asturias como epicentro turístico mundial. Entre los principales lastres para la competitividad del sector, el presidente de Otea afeó problemas estructurales graves como la escasez de personal cualificado y los niveles de absentismo laboral, a los que tildó de «auténtica lacra», el incremento constante de los costes de suministros, energía y materias primas, que estrechan los márgenes de rentabilidad de los negocios y la necesidad de infraestructuras del siglo XXI, urgiendo la supresión del peaje del Huerna y la plena estabilidad de las frecuencias del AVE.

En el plano positivo, Otea valoró los avances regulatorios autonómicos, celebrando la aprobación del Decreto de Control de VUT (Decreto 4/2026) para ordenar el sector y la nueva Ley de Espectáculos Públicos, que aporta seguridad jurídica al permitir pequeños conciertos en los bares. Asimismo, Martínez calificó de «éxito histórico» la gestión de los fondos europeos para la eficiencia energética —donde Asturias ha desbordado las previsiones alcanzando un 220% del presupuesto—, si bien reclamó al Principado partidas específicas para rescatar el 120% de los proyectos viables que se han quedado en lista de espera por falta de crédito.

Unanimidad en el respaldo a la gestión y la cuentas de 2025

Con anterioridad a la clausura oficial se desarrolló la sesión ordinaria de la Asamblea General, un bloque orgánico en el que los asociados respaldaron de forma unánime el rumbo de la entidad al aprobar el informe del presidente, las cuentas correspondientes al ejercicio 2025 y el presupuesto para el presente año.

Durante su intervención, Javier Martínez realizó un recorrido por los hitos más importantes que marcaron la vida de Otea durante el pasado año 2025. En este balance, destacó de manera especial la celebración del décimo aniversario de la asociación, que supuso la consolidación de la gran casa común de la hostelería y el turismo asturiano tras una década de andadura unificada. Asimismo, remarcó el histórico relevo en la presidencia tras la salida de José Luis Álvarez Almeida después de 16 años de dedicación incansable iniciada en 2009. Martínez reiteró el profundo agradecimiento de toda la organización a Almeida, asegurando que Otea seguirá con orgullo su estela de trabajo y compromiso.

Mirando ya hacia el futuro, el presidente de Otea fijó como prioridad estratégica el refuerzo y la renovación constante de las Juntas Locales en todo el territorio para espolear la economía de proximidad. En este sentido, puso como modelo el éxito de gestión de Gozón y detalló los trabajos de vertebración que ya se están replicando en concejos como Lena, Llanes, la comarca de Oscos-Eo, Langreo, Villaviciosa o Nava.

Para lograrlo, apeló directamente a los Ayuntamientos con el fin de involucrar a las administraciones locales y crear un verdadero tándem de trabajo capaz de dinamizar las villas y pueblos de la región. Martínez advirtió, asimismo, de que Otea mantendrá una postura exigente para velar por que se atiendan de forma rigurosa las necesidades reales de las empresas en cada rincón de Asturias.