Otea acompaña al Club de Guisanderas en su emotiva Gala de Galardones y Cena de Hermandad

4 de Junio de 2026. El Club de Guisanderas de Asturias celebró ayer en Valdesoto (Siero) su tradicional acto de entrega de galardones y cena de hermandad, una cita ineludible que volvió a poner en valor el patrimonio gastronómico, la tradición y el relevo culinario de nuestra región. Otea, Hostelería y Turismo de Asturias, estuvo presente en este encuentro, representada por su vicepresidente ejecutivo, Fernando Corral, quien transmitió el apoyo y la felicitación de toda la federación al colectivo de cocineras. También asistieron el alcalde de Siero, Ángel García, «Cepi»,  la presidenta de la Federación Asturiana de Concejos y alcaldesa de El Franco, Cecilia Pérez y el concejal de Hostelería, Turismo y Congresos de Oviedo, Alfredo García Quintana.

La gala, que tuvo lugar bajo la emblemática panera de la Casona de Leceñes, se desarrolló en un ambiente de profunda emoción, respeto y lealtad entre las profesionales que, desde hace 28 años, custodian y transmiten el recetario tradicional asturiano.

El momento central de la jornada fue la entrega del máximo reconocimiento de la asociación, la Guisandera de Oro, que este año recayó en la periodista Ana Paz Paredes. La escritora y cronista recibió el galardón ataviada con el dengue tradicional y la faltriquera por su inmensa labor documentando la Asturias menos visible, tras haber visitado a lo largo de su carrera alrededor de 800 establecimientos hosteleros del Principado.

La presidenta del Club de Guisanderas, Amada Álvarez, fue la encargada de abrir el acto reivindicando una cocina que «busca emocionar, contar quiénes somos y convertir cada comida en un recuerdo», además de tener palabras de sentido recuerdo para los compañeros ausentes.

Por su parte, una emocionada Ana Paz Paredes ensalzó el papel crucial del colectivo en la sociedad actual: «Lo que hacéis no es solo cocinar rico, ni solo cocinar nuestras raíces. Lo que hacéis es devolvernos por unos instantes a esas madres y abuelas que nos alimentaron y nos enseñaron quiénes somos». Asimismo, la homenajeada animó a las guisanderas a seguir activas en la divulgación e propuso futuros proyectos conjuntos con los productores locales asturianos.

La velada sirvió también para rendir un merecido homenaje a Mayte Fernández, del restaurante La Costana, con motivo de su jubilación, quien se mostró orgullosa de pertenecer a este colectivo que definió como «un tren que sigue avanzando gracias al trabajo y la unión de todas».

La proyección exterior de nuestra gastronomía también tuvo su protagonismo con el nombramiento como Embajadores Permanentes de las Guisanderas de Asturias a Nieves Zapico y Álvaro Egea, responsables de la Taberna Asturiana Zapico en Toledo, quienes recibieron la distinción de manos del vicepresidente de Otea, visiblemente conmovidos por el fuerte vínculo que les une a la tierra que promocionan desde Castilla-La Mancha.

Desde Otea reiteramos nuestra más sincera enhorabuena al Club de Guisanderas de Asturias por la organización del evento, así como a todos los galardonados de la noche, piezas fundamentales para que el motor hostelero y cultural de Asturias siga brillando con fuerza propia.