Éxito rotundo de las ayudas de eficiencia energética gracias a la gestión de Otea: Asturias agota el 100% de los fondos

El presidente de Otea, Javier Martínez, destaca que «cuando el Gobierno escucha al sector, el resultado es un éxito absoluto».

José Luis Álvarez Almeida, presidente de Hostelería de España, alaba la valentía institucional pero reclama al Principado fondos adicionales para cubrir los 24 millones de euros en solicitudes presentadas.

Gijón, 3 de junio de 2026. Las antiguas cocinas de la Universidad Laboral de Gijón acogieron este martes la presentación de los resultados de la convocatoria del Plan de Ayudas de Eficiencia Energética para el sector turístico asturiano. Un acto que certificó el éxito incontestable de la estrategia y el plan de trabajo impulsados por Otea, logrando que Asturias ejecute el 100% de los fondos disponibles (11,5 millones de euros), beneficiando directamente a 230 empresas de más de 40 concejos de la región.

El desglose de las ayudas confirma el impacto directo en el tejido empresarial: cerca del 68% de los fondos se destinaron a negocios hosteleros, un 23% a hoteles y el resto a otras modalidades de alojamiento turístico, con Oviedo y Gijón aglutinando 4,16 millones de euros del total invertido.

Durante su intervención, el presidente de Otea, Javier Martínez, puso en valor el papel crucial que ha jugado la asociación a lo largo de todo el proceso, desde la adaptación de las bases hasta la tramitación final. «Cuando el Gobierno nos escucha, el resultado es un éxito, como ha sido este caso», afirmó rotundo Martínez, quien recordó que estas subvenciones han permitido a las empresas asturianas «renovar equipos de alta demanda energética, algo que hubiera sido completamente imposible afrontar en solitario sin estas ayudas».

El presidente de Otea ensalzó el modelo asturiano de colaboración mutua y el incansable trabajo de la oficina específica de la asociación, que sirvió de puente indispensable para desbloquear la burocracia y asegurar que ni un solo euro de los fondos europeos se quedara sin aprovechar.

El acto contó también con la participación de José Luis Álvarez Almeida, presidente de Hostelería de España y antecesor de Martínez al frente de Otea. Almeida reconoció el talante y la valentía del Ejecutivo regional en la gestión de este fondo específico: «España necesita políticos valientes. En Asturias, Gimena es valiente; hace cosas. Hace otras cosas que no nos gustan que también se las decimos, porque nosotros también somos valientes, pero quiero agradecerle el trabajo en estas subvenciones».

Sin embargo, el líder de la patronal nacional no dejó pasar la oportunidad de ejercer una firme reivindicación de cara al futuro. Ante el espectacular aluvión de solicitudes —que alcanzaron los 24 millones de euros, desbordando el presupuesto inicial y dejando a 537 negocios en lista de espera—, Almeida instó formalmente al Gobierno del Principado a «que haga un esfuerzo y ponga una cuantía propia para rescatar a esos hosteleros que han quedado atrás».

El contraste con el resto del territorio nacional evidencia la magnitud del logro de Otea. Asturias y Aragón han sido las dos únicas comunidades autónomas de toda España capaces de exprimir al 100% los fondos europeos asignados, mientras que la media nacional apenas alcanzó a cubrir el 30% de los presupuestos debido a la rigidez burocrática de otras regiones.

Por su parte, la vicepresidenta del Principado, Gimena Llamedo, acompañada por la viceconsejera de Turismo, Lara Martínez, corroboró que la clave del éxito radicó en escuchar la hoja de ruta planteada por la patronal asturiana. «Escuchamos las propuestas de Otea, analizamos todas las posibilidades y trabajamos para convertir una línea de ayudas que inicialmente no funcionaba en una herramienta útil y adaptada a la realidad», admitió Llamedo, destacando además que, tal y como Otea había solicitado, el plan financió también los gastos de gestión, eliminando una barrera crítica para las pequeñas empresas.

Con este hito, Otea vuelve a demostrar que cuando el asociacionismo empresarial  planifica y trabaja sobre el terreno, el sector turístico asturiano no solo responde, sino que se sitúa a la vanguardia nacional en competitividad, modernización y sostenibilidad energética.