Asturias consolida su atractivo turístico con ocupación ligeramente superior a 2025, pero los márgenes de beneficio se estrechan
• La ocupación media en Asturias del puente festivo (Jueves, Viernes y Sábado Santo) se situó en un 87,40%,
• Cancelaciones iniciales hicieron bajar los precios lo que afecta a la rentabilidad de sector
Oviedo, 7 de abril de 2026. Otea, Hostelería y Turismo en Asturias, presenta los resultados del análisis de comportamiento del sector alojativo durante la Semana Santa 2026, confirmando que el sector se encuentra en una etapa de consolidación tras el crecimiento de los años post-pandemia. Los datos de 2026 reflejan una tendencia positiva en afluencia, logrando superar los registros de ocupación de 2024 y 2025, aunque con importantes retos estructurales en cuanto a los beneficios netos de las empresas.
La ocupación hotelera en Asturias ha mostrado una gran fortaleza, especialmente en los días centrales de la festividad (Jueves a Sábado Santo), donde se alcanzó una media regional del 87,40%. Este dato supone un incremento de más de cinco puntos respecto al año anterior.
El comportamiento por zonas sitúa a Oviedo (97,75%) y Gijón (92,40%) al borde del lleno técnico. Destaca muy especialmente el despegue del Oriente, que ha experimentado un crecimiento histórico hasta alcanzar el 89,03% en el periodo de los días festivos, consolidándose como el gran motor vacacional. En la otra mano, el Occidente, aunque mejora ligeramente hasta el 70,25%, en estos mismos días, sigue mostrando una evolución más lenta y una mayor vulnerabilidad ante los cambios en el transporte y la climatología.
En el ámbito de la restauración, la Semana Santa la semana santa se ha comportado de forma distinta en comidas que en cenas. El servicio de comidas ha obtenido ocupaciones que rozaron el lleno en el Oriente (98%) y el Centro (93,3%) durante los festivos.
Sin embargo, Otea advierte de un cambio en los hábitos de consumo: mientras el mediodía y el «tardeo» triunfan, las cenas y el ocio nocturno sufren una caída importante. Esta tendencia, sumada a una mayor contención en el gasto —con un 30% de los locales reportando un ticket medio menor—, dificulta que la alta afluencia de público se traduzca de forma proporcional en los ingresos finales.
A pesar de las buenas cifras de ocupación, la rentabilidad del sector cuesta mantenerla. Tres factores han marcado negativamente esta situaicón
- Expectativas climáticas iniciales negativas: Las previsiones negativas emitidas sobre el tiempo metrológico generaron cancelaciones tempranas. Aunque el tiempo real fue finalmente favorable, esas plazas solo pudieron recuperarse mediante ofertas de última hora con precios inferiores, afectando el beneficio final.
- El problema alarmante de los «No Show»: Casi la mitad de los establecimientos asturianos (49%) han sufrido reservas que finalmente no se presentaron, suponiendo un daño económico directo y difícil de recuperar.
- Costes y personal: La falta de personal cualificado y el constante incremento de los costes de explotación siguen siendo los principales obstáculos para que la facturación se convierta en rentabilidad real.
Si bien Asturias sigue siendo un destino de éxito que «gusta y llena», el sector se enfrenta a una realidad donde facturar es cada vez más costoso. Reafirmamos nuestro compromiso de trabajar en medidas de protección ante los «no shows» y en redoblar esfuerzos para que el Occidente alcance los niveles de competitividad del resto de la región, siempre con el objetivo de proteger un sector que trabaja con márgenes cada vez más críticos.