El Gobierno del Principado no puede permitir que por un capricho desaparezca la popular Travesera Picos de Europa que, desde hace 17 años, se viene celebrando cada año, en el mes de junio, en el macizo central de los Picos de Europa, generando el máximo atractivo para la comarca que durante varios fines de semana acoge miles de visitantes, deportistas la mayoría de ellos, lo que supone una aportación económica y de promoción a la comarca extraordinaria e irrenunciable.

Otea, hostelería y turismo en Asturias, se posiciona claramente en apoyo de esta prueba deportiva que es una de las más importantes de las que se celebran en España y que es un motor económico de primer nivel que no puede ser dilapidado por decisiones que no responden a ningún criterio objetivo. Esta es una prueba homologada por la ITRA (International Trail Running Association) y FEMPA (Federación de Deportes de Montaña, Escalada y Senderismo del Principado). Además, es calificativa para el UTMB (Ultra-Trail de Mont-Blanc) con 4 puntos. Y es un de las de mayor dificultad y exigencia técnica del mundo.

En España hay otras pruebas similares que utilizan la noche como Gran Trail Peñalara, en el parque nacional de la Sierra de Guadarrama, que se celebran con normalidad y cuenta, además, con mayor número de participantes.

Según los cálculos, la prueba deja en la comarca cerca de 200.000 euros sólo el fin de semana de celebración a la que hay que sumar los ingresos que se generan también los fines de semana previos con los entrenamientos y visitas previas de los corredores. Cada corredor, que tiene de media 40 años, trae consigo 2,5 visitantes más y todos ellos de un poder adquisitivo medio-alto.

Pero, además, hay que considerar que tiene muchísima importancia la promoción que esta prueba supone para Asturias. Es la mejor publicidad de los Picos de Europa y en general, de la vertiente natural de nuestra comunidad autónoma, que es uno de los mayores atractivos que tenemos.

Las características de la prueba la hacen inviable a otros horarios porque la convertirían en mucho más peligrosa, al coincidir las horas nocturnas con el tramo final del recorrido donde los corredores están más cansados y discurre por tramos con mayores dificultades. Basta echar un vistazo a la web de la organización para comprobar el cuidado y meticulosidad con la que se organiza la Travesera:  estableciendo límites severos a los inscritos y exigiendo unos niveles mínimos de experiencia a los participantes. Es una prueba absolutamente profesional.

Es también importante la prueba paralela, la Traveserina que, de condiciones más suaves que la Travesera,  amplia el espectro de corredores y suma más acompañantes. Unas carreras como la Travesera y la Traveserina han demostrado en sus años de realización que no resultan una amenaza para el medio ambiente y siempre se han desarrollado con el máximo respeto al entorno por el que discurren. Esto no es discutible porque en los 17 años de celebración, nunca ha habido ningún problema a este respecto.

Instamos al Principado de Asturias, que además es patrocinador de la prueba, a que tome cartas en el asunto y adopte las medidas adecuadas que conduzcan al mantenimiento de la prueba en las condiciones en que se ha venido celebrando los últimos 17 años, donde ha ido acumulando importancia que la sitúan entre las de mayor importancia de las celebradas en España, con miles de seguidores in situ y millones a través de los medios de comunicación.

Asturias, una comunidad donde la naturaleza y el medio ambiente es seña de identidad indiscutible,  no puede dejar que se pierda una actividad de esta relevancia e importancia tanto por su historia (17 ediciones), por el seguimiento (es una de mayor atractivo de España).

Necesitamos este tipo de eventos que atraen visitantes y promocionan nuestro Paraíso Natural, que es la seña de identidad consolidada de nuestra promoción turística.

Otea apoya decididamente la Travesera Picos de Europa: No podemos permitirnos que desparezca