Europa Press. ‘Cultura sidrera asturiana’ será la candidatura oficial a Patrimonio Cultural Inmaterial que España presentará ante la Unesco en marzo de 2022. Así lo ha comunicado el secretario general de Cultura y Deporte, Víctor Francos, al término de la primera sesión de la 89 reunión del Consejo de Patrimonio Histórico que, convocada por el Ministerio de Cultura y Deporte, recupera su formato presencial los días 11 y 12 de noviembre en la Sala de Plenos del Consell Insular de Menorca, con la participación de las direcciones generales de Patrimonio Cultural de las diferentes comunidades autónomas. La candidatura seleccionada, promovida por el Gobierno del Principado de Asturias, está referida, según resume el expediente, a un “conjunto de prácticas vinculadas a procesos de producción, distribución y consumo de sidra natural que los habitantes del territorio asturiano vienen desarrollando, al menos, desde la Alta Edad Media”.

Además, añade que “el gusto por la sidra constituye en Asturias un particularismo alimentario fruto de las relaciones y vínculos generados en el tiempo entre un producto de la tierra de origen campesino, un territorio y una población”.

También pone en valor que “generaciones de personas han desarrollado conocimientos locales y desplegado prácticas generadoras de espacios de producción y de consumo idiosincrásicos que persisten en la actualidad. Su riqueza cultural se refleja en un vocabulario específico y original en lengua asturiana. Este conjunto de prácticas constituye un elemento identificador de lo asturiano, mostrándose como uno de sus principales emblemas y estimulando la formación y el refuerzo de vínculos sociales que confieren pertenencia y continuidad a la comunidad asturiana”.

“PASO DECISIVO”

Desde el Gobierno de Asturias han emitido una nota de prensa en la que afirman que el acuerdo de este jueves es un “paso decisivo” para lograr el reconocimiento de la Unesco después de más de ocho años de trámites.

La inclusión de la cultura sidrera en la lista de patrimonio inmaterial reforzaría el sentimiento de estima que la comunidad siente hacia su producto más identitario, señalan desde el Gobierno asturiano. Además, contribuiría de modo decisivo a difundir el respeto por unas prácticas y tradiciones que otorgan sostenibilidad al mundo rural autóctono. “El reconocimiento también ayudaría a revitalizar las actividades agrarias ligadas a la producción de la bebida y a dinamizar el sector, además de impulsar las actividades turísticas y hosteleras”, explican. El expediente se presentará en marzo de 2022 ante la Unesco y, a partir de entonces, se abrirá un proceso de evaluación por parte del alto organismo internacional que durará algo más de un año.

La Cultura sidrera asturiana, elegida candidata a Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco