Como cada año, y siguiendo una costumbre que está documentada en los primeros años del siglo XX, Otea y el Ayuntamiento de Oviedo ofrecieron ayer el Menú del Desarme a los usuarios de la Cocina Económica. Otea y el Ayuntamiento aportan a la institución benéfica los productos e ingredientes para que se prepare el Menú del Desarme (garbanzos con bacalao y espinacas, callos a la asturiana y arroz con leche).

Este año a causa del COVID-19 y manteniendo las medias de seguridad que han adoptado en la Cocina Económica loas raciones se entregaron a los usuarios en recipientes para comer fuera ya que el comedor esta sin uso.

A media mañana el concejal de Hosteleria, Turismo y Congresos del Ayuntamiento de Oviedo, Alfredo Garcia Quintana, el Presidente de de Otea Oviedo, David González Codón, y el Cofrade Mayor de la Cofradia del Desarme, Miguel Angel de Dios. se dirigieron a la entidad para saludar a los responsables y voluntarios que diariamente ayudan en el servicio

Por parte de la Cocina Económica fueron recibidos por el presidente de la Fundación Cocina Económica de Oviedo, José García Inés, al que acompañó otro miembro del patronato, por Sor Esperanza responsable de la institución y por el cocinero, Florentino Menéndez.

Este año se sirvieron 300 raciones de Desarme. El cocinero, Florentino Menéndez, ha destacado que este es un día especial” en el «es un orgullo» poder dar el menú del Desarme –compuesto por garbanzos con bacalao y espinacas, callos y arroz con leche– a los usuarios que acuden «como a los demás». Este año, con motivo de la pandemia del coronavirus y las medidas sanitarias que obliga a tomar, la comida se envasa y se distribuye en el exterior del edificio, ya que los comedores continúan cerrados.

La responsable de la Cocina Económica de Oviedo, Sor Esperanza Romero, ha explicado que los meses de pandemia fueron duros y se vivieron con incertidumbre en la entidad. «Vivimos al día, pero nunca nos faltó para ayudar al que lo necesita», ha asegurado. La cocina no paró en todo el año de servir comidas. De hecho, se ha producido un incremento en el número de menús repartidos, pasando a distribuir de media 400 menús al día entre comidas y cenas, un 45% más que antes de la pandemia. Sor Esperanza ha constatado que este año ha sido mucha la solidaridad que han experimentado. «Dios no se olvida de los pobres y se manifiesta a través de las personas buenas, generosas, que vienen a colaborar con nosotros, quienes traen alimentos y los trabajadores», ha destacado.

Desde Otea, el presidente de la junta local de Oviedo, David González Codón ha explicado que la colaboración con la Cocina este año cobra una «relevancia especial» por los momentos duros que está viviendo tanto la sociedad en general como la hostelería. «La solidaridad funciona, es momento de poner todos nuestro granito de arena», ha enfatizado.

El concejal de Hostelería del Ayuntamiento de Oviedo, Alfredo García Quintana, ha felicitado a la Cocina Económica por su «magnífica labor» ayudando a los más necesitados. Ha destacado que el Ayuntamiento está en “constante comunicación” con la entidad para ayudar en las necesidades que surjan

La Cocina Económica de Oviedo ofrece el Desarme que sirve de ayuda en momentos difíciles por el Covid-19