Artículo del Presidente de Otea y Vicepresidente de FADE, Jose Luis Álvarez Almeida, con motivo de la celebración hoy, viernes, 27 de Septiembre, del Dia Mundial del Turismo.

El Turismo, un generador de empleo infravalorado

La celebración este año del Día Mundial del Turismo responde al lema: “Turismo y empleo: un futuro mejor para todos” y se pretende resaltar la importancia del Turismo como creador de empleo, algo que desde Otea hemos venido destacando desde hace tiempo, pero que como señalan desde la Organización Mundial del Turismo (OMT), a menudo está infravalorado y eso que el turismo genera el 10% de los empleos mundiales y está incluido en el Objetivo de Desarrollo Sostenible por su potencial para crear trabajo decente, esto es, que se realiza con respeto a los principios y derechos laborales fundamentales, permite un ingreso justo y proporcional al esfuerzo realizado y sin discriminación de género o de cualquier otro tipo.

Los estudios de la OMT demuestran que el turismo es una fuente principal de empleo especialmente por su naturaleza intensiva en mano de obra y al significativo efecto multiplicador que tiene en el empleo en sectores relacionados. Se calcula que un puesto de trabajo en el sector turístico principal crea alrededor de un empleo y medio adicional o indirecto en la economía relacionada con el turismo. En total, el turismo es responsable de uno de cada diez puestos de trabajo en todo el mundo.

Además, la Organización Internacional del Trabajo calcula que el sector de «alojamiento y restaurantes», junto con el de «servicios del sector privado», crearán empleo al ritmo más rápido de todos los sectores de la economía en los próximos cinco años.

En Asturias la aportación del turismo al empleo alcanza el 12,4% del empleo regional, con más de 45.000 empleados; solo en hostelería se superan los 35.000 empleos.

Hay, además, características que hacen destacar el empleo en el sector turístico, como que el sector del turismo emplea más mujeres y jóvenes que la mayoría de otros sectores. El 60% de los puestos están ocupados por mujeres y casi la mitad (47%) de los trabajadores del turismo en países europeos de la OCDE tienen entre 15 y 34 años, frente a una tercera parte (32%) de trabajadores en la economía en su conjunto.

Otro elemento de sumo interés es que el turismo crea puestos de trabajo en el ámbito rural tanto de forma directa como indirecta y es, hoy por hoy, el uno de los pocos recursos para preservar las actividades tradicionales y evitar el despoblamiento de las zonas rurales.

Desde Otea somos conscientes de esta realidad y la hemos defendido ante los responsables políticos y, a menudo, no encontramos la respuesta deseable porque hay una infravaloración de la importancia del turismo en el empleo. No es un problema únicamente de Asturias, vemos por los informes de la OMT que es una situación que se repite en todo el mundo.

Esta capacidad generadora de empleo se encuentra con una importante desafío y es el de la formación. Es imprescindible dotar al sector de conocimiento para adaptarse a las nuevas tecnologías. Desde Otea venimos demandando desde hace tiempo una formación eficaz que responda claramente a las necesidades del sector. Programas lectivos que mejoren claramente las habilidades de nuestros trabajadores y que otorguen a los puestos de trabajo de mayor cualificación: la atención al cliente, los idiomas, optimización de la gestión empresarial, la especialización con nuevas técnicas culinarias, por ejemplo, son áreas hacia las que tiene que dirigirse la formación.

La necesidad de incorporar el turismo en la formación Dual, adaptando a las necesidades empresariales los horarios de las prácticas y, por último, la incorporación de los estudios universitarios para que los profesionales alcancen niveles de excelencia y capacidad acorde con las exigencias de la gestión empresarial.

En Asturias, hemos conseguido aunar intereses público-privados para proponer   estudios universitarios superiores como son los Grados en Ciencias Gastronómicas y Artes Culinarias, y en Gestión y Administración Hotelera y el Máster en Gestión y Uso Turístico del Patrimonio Industrial.

No se podrán iniciar este curso pero creemos firmemente en la necesidad de su implantación, aunque es probable que haya que buscar una adaptación para hacerlos más accesibles. En todo caso, en torno a ellos se ha conseguido integrar a un conjunto de entidades de naturaleza pública y privada interesadas en promover el desarrollo del sector turístico en el Principado.

La realidad asturiana es la que es. Un alumno universitario en Asturias paga de matrícula entre 800 y 1.300 euros al año y para hacer el Grado de Gastronomía, 8.000 euros y, si no, se tiene que ir fuera de Asturias. Cuando decimos que tenemos que crear y retener talento en Asturias, ¿tienen que ser los padres quienes lo hagan con sus recursos económicos, o las administraciones y las empresas algo tendríamos que hacer? En este caso las empresas lo intentaron y las instituciones lo apoyamos, pero no fue suficiente ni justo.

¿Dónde está la responsabilidad de un gobierno “pasado” de que haya fracasado? Los empresarios sabemos qué es que un proyecto tenga dificultades e, incluso, que fracase, pero eso no nos va a hacer renunciar a nuestra reivindicación y nuestra responsabilidad para seguir haciendo lo mejor para Asturias, que es formar lo mejor posible a nuestros jóvenes.

En Asturias iniciamos una nueva legislatura política con cambios en los responsables del Turismo. Por primera vez, el sector turístico será atendido desde una viceconsejería en exclusiva. Una situación que reconoce la importancia de nuestro sector y que confiamos que permita resolver con mayor eficacia los diversos asuntos que nos afectan y que por el carácter transversal de nuestro sector atañen a distintas direcciones generales.

Y, para terminar, quiero felicitar en este Día Mundial del Turismo al conjunto de los trabajadores asturianos que, directa o indirectamente, con su trabajo hacen que esta actividad haya conseguido ser el gran motor del empleo.

 

Jose Luis Alvarez Almeida, presidente de Otea y Vicepresidente de FADE

El Turismo, un generador de empleo infravalorado