Ante la situación desesperada que viven sus asociados, el grupo de trabajo de Ocio Nocturno constituido en OTEA exige la revocación del cierre al ocio nocturno y que de forma inmediata se permita la apertura de este tipo de locales, al menos, hasta las 03h. de la madrugada, equiparando su regulación a la de regiones vecinas, como Galicia o, incluso, como Castilla y León, donde ni si quiera existe limitación horaria.

Cerrar el Ocio Nocturno responde a una estrategia errónea e irresponsable.

Está demostrado que cerrar el ocio nocturno no sólo no desanima las ganas de esparcimiento de las personas, sino que, ante la falta de alternativas, estimula los botellones y otro tipo de concentraciones, donde no opera ningún tipo de control, ni rendición de cuentas. En los botellones no hay distancia social y no se observan las medidas de prevención sanitarias que, sin embargo, sí operan en los locales de noche.

El ocio nocturno es responsable y el primer interesado en que en sus locales impere un ambiente seguro. Somos parte de la solución.

Asistimos atónitos ante la permisividad por parte de las administraciones, que consienten la celebración de muchas de estas concentraciones ilegales, mientras nosotros engordamos las estadísticas de trabajadores en ERTE, desempleo y locales arruinados.

Los botellones celebrados en Nochevieja son un ejemplo especialmente doloroso, celebrados a la vista de todos cuando la mayoría de los locales de ocio nocturno tuvieron que asumir perdidas irreparables; no sólo por lo que se dejó de facturar en el periodo más importante del año, sino por los costes en los que los locales incurrieron con los preparativos de la fiesta, al no anunciarse hasta un 24 de diciembre el cierre del ocio nocturno. Una decisión tardía e irresponsable que agudizó aún más los daños asociados al propio cese de la actividad.

Exigimos la concreción de compensaciones inmediatas y justas. No existe ninguna otra actividad que esté siendo tan castigada por parte de la administración desde el inicio de la pandemia.

Los 62 millones de euros aportados por el Gobierno del Principado de Asturias durante el año pasado, y de los que tan solo se han pagado 35 millones en la actualidad, no compensan, ni remotamente, unas pérdidas que se elevan a los 80 millones de euros solo durante esta campaña navideña 2021/2022.

La Covid 19 no cierra ni limita a la hostelería, lo hace la administración y, por eso, debe obrar en proporcionalidad a sus decisiones. Sin embargo, el ejecutivo regional sigue sin concretar el paquete de medidas anunciado y se muestra indolente ante los ruegos del sector. Hoy le hemos recordado al Gobierno del Principado de Asturias que seguimos esperando a que nos confirmen una reunión para avanzar en la concreción de las ayudas anunciadas. Ante la apremiante situación insistimos en nuestra completa disponibilidad de agenda y la necesidad de pasar de las palabras a los hechos.

El Ocio Nocturno exige su reapertura inmediata