El orgullo de una iniciativa exitosa

La puesta en valor de la mujer como empresaria hostelera y de una tradición que ha convertido a la región en puntal culinario

José Luis Álvarez Almeida

Jose Luis Álvarez Almeida, Presidente de Otea

Los hosteleros de Asturias vivimos hoy una jornada de mucho orgullo. El Club de Guisanderas de Asturias recibe el alto reconocimiento de la Medalla de Plata de Asturias “por su ejemplar labor para salvaguardar recetas y platos olvidados de la gastronomía regional y reivindicar también la función de las mujeres en la conservación y transmisión de la cultura gastronómica”. Desde Otea, agradecemos al Gobierno del Principado la distinción y felicitamos a nuestras compañeras por el éxito de su trabajo.

Este reconocimiento nos genera un legítimo sentimiento de orgullo porque el Club de Guisanderas refleja una de las apuestas que se hizo desde la asociación de hosteleria y turismo en Asturias. El Club de Guisanderas es una acertadísima idea del entonces presidente de Hosteleria de Asturias, hoy Otea, Pepe Díaz.

Fue en 1997 cuando Pepe Diaz promovió dentro de Hosteleria de Asturias a un grupo de cocineras con experiencia y con negocios consolidados para evidenciar la importancia que en la gastronomía asturiana tiene la mujer, como cocinera y guisandera y como empresaria, y fortalecer y hacer relevante, la base de nuestra gastronomía que se encuentra en los fogones y las potas de los restaurantes de gran tradición a cuyo frente normalmente se sitúa una cocinera.

Con ello, hace casi 25 años, Otea fue pionera en el reconocimiento y valoración de la mujer en la empresa dentro del sector turístico y hostelero.

En un principio fueron 17 asociadas que asumieron de inmediato el reto y que entendieron perfectamente la filosofía de la propuesta. Desde entonces hasta hoy han multiplicado las actividades y el numero de integrantes incorporando nuevos miembros, jóvenes cocineras que, con la misma filosofía tradicional, introdujeron nuevas técnicas y nuevos modos.

Hoy el Club agrupa a más de 40 cocineras que son también empresarias, que han hecho un largo recorrido, el próximo año cumplen sus bodas de plata, con un trabajo intenso de conservación, de divulgación y de promoción de la mejor gastronomía de Asturias. Han publicado dos libros de recetas y han asistido a innumerables actos, clases, conferencias y “Show cooking”, y colaborando con asociaciones e instituciones.

En estos momentos de felicidad y de orgullo quiero tener un recuerdo especial para todas las guisanderas que han estado en los inicios de la asociación y que nos han dejado para siempre. El inmenso saber que nos han legado constituye los cimientos de esta entidad y es garantía de su estabilidad y su fortaleza.

El Club de Guisanderas es un colectivo único en España, que ha logrado su objetivo de recuperar los modos de trabajar que hay en la cocina tradicional,  en la cocina de nuestras madres y de nuestras abuelas. Que se define como sencilla, realizada sin prisa, con ingredientes de cercanía.

Hosteleria de España subrayó otorgándolas  un premio nacional en 2010 esta referencia de la mujer en la hosteleria. A este galardón sucedieron otros reconocimientos nacionales y regionales, como el de “Embajadoras del Sector Turístico Asturiano”, que les otorgó Otea en 2016. Muchas de sus integrantes han sido reconocidas y premiadas por sus platos que han ganado concursos y certámenes diversos.

Las Guisanderas que hoy recogen la Medalla de Plata de Asturias son junto a nuestras estrellas Michelín y nuestros restaurantes de la Marca Calidad “Mesas de Asturias” un ejemplo evidente de la calidad de nuestra cocina, una calidad que se extiende, además, a otros muchos establecimientos a lo largo y ancho de nuestra geografía y que en su conjunto conforman una oferta gastronómica inigualable que es reconocida y valorada por nuestros visitantes.

Este atractivo indiscutible debe servir como herramienta en la promoción turística de Asturias. El gobierno de Asturias y los ayuntamientos deben saber que en esa tarea cuentan con el compromiso y el trabajo de Otea.

Club de Guisanderas de Asturias: el orgullo de una iniciativa exitosa